Insignia de Facebook

UN AÑO SIN NÉSTOR



Se cumple un año de la partida del compañero Néstor Kirchner. Doce meses del alejamiento del presidente militante, ese que no dudó en recorrer cada rincón del país para contarnos y llevar adelante un proyecto nacional que nos sacara del atolladero, el desánimo y la resignación en que parecían habernos logrado sumergir los mismos de siempre: los enemigos de la Patria.
Llegó del sur un otoño de 2003 para decirnos que había salida, que la revolución de Mayo, las montoneras federales, el 17 de octubre y la juventud maravillosa no eran un sinsentido inconducente. Que existía otra historia, que el movimiento nacional no era una cosa gris, añeja, anacrónica; sino que tenía vigencia y que era indispensable reconstruirlo para sortear la encrucijada del presente y ofrecernos a nosotros mismos un futuro como pueblo.
Nos gritó que había otra historia, distinta, basada en la memoria, y por eso inició el periodo de memoria, verdad y justicia, pidiendo perdón como presidente por más de veinte años de cómplice silencio del Estado Nacional. Vino para romper con el orden establecido en la segunda década infame, la que nos decía, entre tantas otras mentiras, que el Estado era un gigante, bobo e inútil, que no debía tener ninguna participación en la economía; recuperándolo para ponerlo al servicio de la causa del pueblo y el interés nacional. El flaco tampoco se tragó el apotegma neoliberal que rezaba que “los viejos no sirven”, y le dio protección a los dos millones y medio de abuelos que se habían caído del sistema durante la tristes años 90 y habían quedado abandonados, a la deriva.
Néstor fue el compañero que nos permitió reencontrarnos con el valor de la construcción colectiva, creando más de cinco millones de puestos de trabajo para que pongamos al país a producir su propio futuro, garantizando el regreso de la movilidad social ascendente y transformando las negociaciones paritarias en el sujeto central de nuestro modelo laboral, estableciendo la distribución del ingreso como matriz de nuestro modelo social.
Se extraña, y mucho, a ese flaco desgarbado que enfrentó a los que impusieron durante décadas, falsas consignas desde los medios de comunicación masiva, para ofrecernos más voces y perspectivas. El pinguino que entendió, como nadie lo hizo desde Perón, la trascendencia de la unidad regional, fomentándola como ninguno, advirtiendo que es el único camino para la liberación definitiva.
Fue ese cumpa que recuperó lo mejor de nuestra identidad como pueblo y tradición política. La que nos quisieron borrar de la memoria con el terror, el odio y la traición. Pero que se encuentra en lo más profundo de nuestro ADN. Nos demostró que podíamos estar de pie y construir un futuro entre todos y para todos. Recuperó la política como herramienta de participación colectiva y transformación de la realidad.
Por eso, hoy lo recordamos como a él más le gustaría. Militando para profundizar lo que inició aquel 25 de mayo de 2003, que continúa Cristina, y que el pueblo argentino viene ratificando masivamente con su militancia y su participación en la política, hecho que ha quedado plasmado en las pasadas elecciones.
NÉSTOR KIRCHNER VIVE EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO ARGENTINO
VIVA LA PATRIA
La Scalabrini

No hay comentarios:

Publicar un comentario