Insignia de Facebook

Afuera TBA: Una nueva oportunidad para el Estado


Por Matías Rodriguez

TBA no dejaba de sumar cuestionamientos

El día de ayer el Gobierno Nacional, mediante el decreto 793/12, rescindió el contrato de concesión que el Estado argentino mantenía, desde el año 1995, con la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), perteneciente en forma mayoritaria al Grupo Cirigliano. Nos encontramos aquí frente a una nueva oportunidad para que el Estado demuestre que puede gestionar eficientemente los ferrocarriles, y volver a poner en valor aquella frase que pronunciara Raúl Scalabrini Ortiz: “Los ferrocarriles deben ser del pueblo argentino”.

El dictado de este decreto no es más que el resultado de una gestión privada que nunca priorizó el bienestar del pasajero y, por el contrario, siempre puso por encima de todo su propia rentabilidad empresarial. La gestión de TBA al frente de los Ferrocarriles Mitre y Sarmiento es desastrosa por donde se la mire: cientos de accidentes con víctimas fatales, falta de inversión en vías y material rodante, y el uso de la plata de los subsidios para ejecutar maniobras de especulación financiera muestran, a las claras, cuáles eran los intereses reales de la familia Cirigliano.

Durante los años 2008 y 2009 TBA recibió por parte del Estado nacional, en carácter de subsidios, 147 millones de pesos para el mantenimiento de los ramales Mitre y Sarmiento. En lugar de darle a esos fondos el destino para el cual habían sido provistos, el Grupo Cirigliano compró 9 millones de dólares, especulando con una fuerte suba de esa divisa y, además, efectuó colocaciones en Fondos Comunes de Inversión (FCI) logrando una tasa de rentabilidad que osciló entre el 14% y el 18%. Los usuarios que viajan todos los días hacia sus trabajos hacinados, bien gracias.

El desafío para el Estado está planteado. Desde el año 2003 ha recuperado herramientas estratégicos que el neoliberalismo le había quitado: Aerolíneas Argentinas, los fondos de los jubilados y, más recientemente, nuestra empresa petrolera insignia YPF, se encuentran entre los más importantes. En el caso de los ferrocarriles, tiene ahora la oportunidad de demostrar que puede gestionar eficientemente los ramales que le quitó a TBA y que es posible obrar en pos de una mejora en el viaje que cada día realizan millones de usuarios. La concesión a una UTE conformada por Metrovías y Ferrovías no debiera extenderse en el tiempo; sólo lo necesario para avanzar en un proceso que desemboque, de una vez por todas, en la recuperación de los Ferrocarriles Argentinos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario