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Al rescate de Scalabrini

 
 
 
Miradas al Sur
 
Vicente López. Durante la dictadura el Obispado de San Isidro se apropió del hogar donde vivió el célebre pensador. Desde ese momento, la casa comenzó a deteriorarse. Militantes políticos exigen que allí funcione un museo y una biblioteca.
Actualmente, el pueblo argentino va saliendo de ese marasmo satisfecho en que se lo había hundido… Está analizando, azorado, su realidad y verifica que sus dirigentes han colocado, poco a poco, a la república en condición de una factoría. Pero ante este nuevo estado de espíritu popular, el capital extranjero no permanece inerme… Se ordena y cohesiona para seguir asegurando sus privilegios. Para ello, es indispensable coartar la voluntad del pueblo, ahogar la opinión y establecer un gobierno de fuerza y selección.” La frase, tan actual, fue publicada el 18 de diciembre de 1933 en Última hora, por Raúl Scalabrini Ortiz quien entre 1942 y hasta su muerte, el 30 de mayo de 1959, vivió en la casa de Alberdi 1164, en Vicente López. Una casa que, desde la última dictadura, esconde un manejo turbio de complicidades tendientes a ocultar a los referentes históricos del pueblo.
Nacido el 14 de febrero de 1898, Scalabrini Ortiz es uno de los malditos, según el historiador Norberto Galasso, quien denomina así a aquellos patriotas que los poderosos han tratado de borrar de la historia, deliberadamente.
Scalabrini, un agrimensor de amplias relaciones culturales y políticas, con una vasta cultura general, científica, literaria y filosófica, con experiencia en el ambiente económico y político local, fue redactor de los principales diarios de su época (La Nación, El Diario de Láinez, Noticias Gráficas, El Mundo, El Hogar, Martín Fierro, La Gaceta del Sur), dirigió el diario Reconquista, estuvo al frente del semanario Señales y escribió varios libros premiados, entre ellos, los de cuentos La Manga (1923) y El hombre que está solo y espera(1931), tal vez la más lograda radiografía del porteño. Cabe destacar también, sus textos de profunda mirada nacional y popular: “Los ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional”; “El petróleo argentino”; “Aquí se aprende a defender a la Patria”.
Tras el derrocamiento de Perón, la destrucción de lo obtenido empezó a enfermarlo. Aquella casa donde falleció, le había sido prestada por un amigo para que viviera con su familia. En 1974, el Congreso de la Nación sancionó una ley que daba pie a la expropiación de la casa para que viviera allí su viuda Mercedes Comaleras y luego se convirtiera en espacio público. Pero en 1978 la dictadura cívico-militar la derogó mediante decreto-ley. Antes de irse, la viuda de Scalabrini Ortiz escribió en una pared: “Aquí se aprendió a defender a la Patria”.
En 1979, la adquirió el Obispado de San Isidro.
En 2008, la entonces diputada nacional Claudia Bernazza, impulsó un proyecto legislativo para expropiar el inmueble y hacer allí un Museo del Pensamiento Nacional. Por entonces, en plena pelea por la 125, allegados al colegio y parroquia Jesús en el Huerto de los Olivos, y donde se comulgaba Jorge Rafael Videla, reunió miles de firmas en contra del proyecto, y se abandonó.
“Hoy, la casa sigue en manos del Obispado de San Isidro y, aunque está muy deteriorada, allí vive actualmente un cura retirado”, señala a Miradas al Sur Patricia Cuesta, militante de la agrupación Proyecto Nacional, que cada 14 de febrero se reúne frente a la casa de Alberdi 1164 a honrar la memoria de Scalabrini. “Esto no es una cuestión de cuántas firmas se juntan, es una cuestión de conciencia nacional”, remarca.
Francisco García Dietze, militante de La Scalabrini, que en Vicente López, se presenta dentro de la mesa de Unidos y Organizados, agrega: “Seguramente, el Vaticano no va a estar de acuerdo en que allí funcione una biblioteca y museo del Pensamiento Nacional, como tampoco lo estaría ningún privilegiado en dejar de serlo, pero ésta es nuestra historia. Y el peronismo no se ha caracterizado en pedir permiso o esperar la aprobación de los privilegiados, en su búsqueda de igualar derechos”.


FUENTE: http://sur.infonews.com/notas/al-rescate-de-scalabrini

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